Hoy en día el uso de la inteligencia artificial cada vez empieza a estar más extendido, y esto nos lleva a plantearnos hasta qué punto podemos hacer uso de la misma para tratar de mejorar nuestra preparación en los diferentes exámenes de la oposición. Mucha gente considera esta herramienta poco útil, otros ven su potencial, pero no están muy seguros de como implementarla, y hay otros tantos para los que la IA se ha convertido en una ayuda extra que sirve de gran apoyo durante todo el proceso de preparación. La realidad es que estamos ante una importante revolución que entra de lleno en la esfera de las oposiciones, y es una herramienta útil que vamos a tener que usar tanto del lado de los preparadores como del lado de los opositores, sobre todo en los próximos años.
Dado el rápido avance que supone esta nueva herramienta, son muchos los que se preguntan que supone esto para las academias y los preparadores de oposiciones, ¿siguen siendo necesarios? ¿es necesario modificar el sistema?, la realidad es que cada nueva innovación nos obliga a adaptarnos, y esto es algo que debemos tener presente si queremos seguir mejorando y proporcionando la mejor preparación, y aquí todo el que se dedique a la preparación de oposiciones debe ser sincero consigo mismo, y tratar de evaluar de qué forma puede ayudar en la preparación de las oposiciones en la época actual, con estos nuevos avances.
Aquí la respuesta parecería obvia, y la mayor parte del mundo diría que si, que los preparadores siguen siendo necesarios, a pesar de los avances experimentados en el ámbito de la tecnología y de la IA, pero esto es algo que podríamos matizar, ya que esto es una importante mejora que, sin duda, va a modificar el sistema de preparación, de igual forma que en su día sucedió con las academias online, que acabaron rompiendo con esa innecesaria rutina de estar desplazándose de arriba para abajo, cuando ahora podías tener lo mismo desde la comodidad de tu casa, y con esto sucede algo parecido.
En nuestra opinión hay que hacer un proceso de adaptación, cobrar mensualidades y entregar un temario poco a poco es algo que ya había quedado desfasado desde hace tiempo, y ahora con la IA también tenemos que hacer una labor de introspección y tratar de dar un paso adelante, buscando la mejor manera de implementar la nuevas tecnologías con el proceso de preparación existente. Ahora es innegable que la preparación de test, o de aquellos temas más mecánicos, basados en como mucho un par de textos normativos, son más fáciles de sintetizar con la ayuda de herramientas de IA, y en ese sentido el opositor se ha vuelto menos dependiente del preparador, ya que es una proceso que podría asumir, dedicándole un plazo de tiempo razonable.
La labor del preparador va a estar siempre presente, aunque se ha vuelto más necesario en algunos temas que en otros, es cierto que un preparador todavía puede aportar apuntes para estudiarse la Constitución Española, por poner un ejemplo, pero no es menos cierto que prepararse temas de este estilo es algo que cualquier opositor puede abordar por sí solo hoy en día, sin que el preparador vaya a suponerle un gran ahorro de tiempo, salvo que vaya muy limitado en ese aspecto. Lo mismo podríamos decir de los test de práctica, no tiene mucho sentido volcarse en esto, cuando cuando cualquier IA puede vomitarte decenas de preguntas a partir de los apuntes facilitados. En este punto es donde la preparación debe enfocarse especialmente en todos aquellos temas más técnicos, más específicos, o de elaboración de supuestos prácticos, donde la veteranía de un preparador puede hacerse valer, pivotando hacia estos temas y dedicándole un mayor número de horas, delegando los restantes temas más mecánicos en manos de la IA, que asumirá un papel más relevante.
Partiendo de la base de que no hay una receta mágica válida para todo el mundo, la estrategia actual debería ser en todo caso híbrida, descentralizando los temas de preparación, procediendo a una atomización de los temas, donde se otorgue más protagonismo al opositor, que pasará de desempeñar un rol totalmente pasivo, a adoptar una postura más proactiva, donde podrá valerse del apoyo de la IA para aquellos temas que puedan ser susceptibles de preparar con dicha herramienta, o diseñando test a medida en base al contexto facilitado a la IA, mientras que los preparadores deberán centrar más su apoyo en aquellos aspectos menos mecánicos, más difíciles de automatizar. En esta nueva etapa de preparación debe abandonarse estos sistemas rígidos del pasado, de clases presenciales, de horarios marcados, de cuotas mensuales, y ofrecer un dinamismo más acorde a los tiempos actuales.
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